
La inteligencia con pasaporte
Durante años vendieron la IA como una nube global. Ahora descubrimos que la nube también tiene fronteras, permisos de exportación y funcionarios mirando quién entra.
Donde la IA se une a la economía (con un toque de ironía)

Durante años vendieron la IA como una nube global. Ahora descubrimos que la nube también tiene fronteras, permisos de exportación y funcionarios mirando quién entra.

La IA china no necesita volverse totalmente confiable. Solo necesita volverse suficientemente barata en un mundo donde la confianza ya está erosionada.

Un suicidio tiene mil causas hasta que aparece un acusado que puede pagar. Entonces, de repente, parece tener una sola.

La IA prometía vivir en la nube. Qué nombre tan delicado para una industria que necesita tierra, agua, electricidad y vecinos a los que nadie consultó.

La IA no mata el trabajo inútil de las empresas. A veces solo lo hace más rápido, más bonito y más caro de mantener.

En la era de la IA, hasta la conciencia necesita una estrategia de marca.

La búsqueda más usada del mundo ha dejado de ser la puerta de acceso a internet para convertirse en el lugar donde termina el viaje. Ya lo vimos antes: se llamaba YouTube.

Philip K. Dick se preguntó si los androides sueñan. Anthropic acaba de responder: sí, y sueñan con tu trabajo.