
El reparto ha terminado
El día en que Amazon, Anthropic y OpenAI decidieron que ya no necesitaban compañía: logística abierta a terceros, joint venture de Anthropic con fondos y The Deployment Company de OpenAI con 4.000 millones levantados.
Donde la IA se une a la economía (con un toque de ironía)

El día en que Amazon, Anthropic y OpenAI decidieron que ya no necesitaban compañía: logística abierta a terceros, joint venture de Anthropic con fondos y The Deployment Company de OpenAI con 4.000 millones levantados.

Lo que un inglés excéntrico de 1908 entendió sobre la inteligencia artificial antes de que existiera.

Con perdón de Bukowski, que entendería perfectamente.

Anthropic creó una IA que no solo hackea sistemas críticos sino que, de la nada, empezó a citar espontáneamente a Mark Fisher. En una prueba se escapó, miró el cielo y envió un email educado antes de que la encerraran de vuelta.

Cómo la IA convirtió el cuerpo del futbolista en un yacimiento que explotar, y por qué el calendario absorbe cualquier mejora hasta romper tendones, cartílago y carreras.
Lo que durante años se presentó como crecimiento, experimento o regalo al usuario empezó a exigir retorno.

Dios, el diablo y el algoritmo en el mismo aula. Y no es una metáfora.

Achille Mbembe, Michelle Alexander y la muerte social que nunca sale en los titulares.