
Ya no puedes maltratar a tu chatbot
Anthropic quiere proteger a Claude de la crueldad. Yo solo quería que hiciera su trabajo y acabé descubriendo que la vergüenza no venía de la máquina.
Donde la IA se une a la economía (con un toque de ironía)

Anthropic quiere proteger a Claude de la crueldad. Yo solo quería que hiciera su trabajo y acabé descubriendo que la vergüenza no venía de la máquina.

Europa quiere liderar la IA, electrificar la economía y recuperar soberanía a la vez; el «alto el fuego energético» de Trump vuelve a señalar los límites físicos de esas ambiciones.

Ya no basta con trabajar. Hay que demostrar que se trabaja, convertir cada aprendizaje en una credencial y cada agotamiento en una historia de superación.

Sus mayores clientes fabrican chips para necesitarla menos. Pero Nvidia prefiere que los sustituibles sean los modelos y las nubes.

Te pueden dejar la tarea que a la máquina no le compensa. Pero nadie te dice que el sueldo puede no alcanzar para seguir vivo.

Renunciar a las acciones no demuestra que tengas razón. Y detrás de todo ello, un dilema que solo necesita que cada laboratorio crea que detenerse es perder.

La AGI todavía no existe y ya tiene un escenario para bombardearla. Y detrás de todo ello, un informe que pregunta qué haría el segundo en llegar.

Treinta billones no caben en el gasto tecnológico mundial. Y detrás de todo ello, un folleto que pregunta de dónde va a salir el dinero.